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Líderes sociales del sur de Colombia, piden desesperados un “avance real” en acuerdo de Paz

Bogotá, .- Líderes y lideresas sociales de los departamentos del Putumayo y Caquetá, del sur de Colombia, denunciaron este miércoles el incremento de violaciones de Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario (DIH) en esa región y reclamaron desesperados por un “avance real” en los diálogos de Paz.

“Insistimos en la necesidad de que las delegaciones de Gobierno y los grupos armados avancen en los acuerdos para la protección de la vida y acuerden un cese al fuego y de hostilidades de manera multilateral, que abran el camino hacia la concreción de alivios humanitarios en nuestros territorios”, dijo el líder de la mesa humanitaria del Caquetá, Wilmer Camacho Viuche.

Así, veinte líderes de los dos departamentos se reunieron en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación de Bogotá para pedir al Gobierno que tenga presencia en los municipios más asediados por grupos armados ilegales.

Los líderes reiteraron su preocupación por las amenazas a la “dignidad humana, la autonomía y democracia” que sufren los hombres, las mujeres y niños de varios pueblos como Solano, en Caquetá, u Orito, en Putumayo, dos de los quince municipios más afectados por el conflicto durante el primer trimestre de 2024.

En concreto y según el reporte humanitario del primer trimestre del año con datos de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), el Putumayo registró 26 eventos violentos de los cuales cuatro fueron violaciones al cese al fuego.

Por otro lado, en el Caquetá se registraron 22 violaciones al cese al fuego protagonizadas por el Estado Mayor Central (EMC), la mayor disidencia de las FARC, que está dividida en una facción que sigue negociando la paz con el Gobierno y otra que no.

Camacho añadió que la ayuda es más que necesaria ante la “grave situación de riesgo y vulneración de los derechos humanos y ambientales en estos territorios y el poco avance en la implementación integral del acuerdo final de paz”.

“Queremos que se deje de asesinar dirigentes sociales y que podamos tener el desarrollo de nuestro trabajo y nuestro accionar en el departamento de forma libre”, concluyó.

Aumento de la violencia de género

Magali Alcázar, una de las lideresas de la mesa humanitaria de Caquetá, destacó a EFE la mala situación social que enfrentan las mujeres del sur de Colombia: “Necesitamos acciones concretas para salvaguardar la vida de las mujeres”.

“El incremento de las violencias de género en el departamento del Caquetá es altísimo”, dijo la lideresa que se refirió al aumento de feminicidios, así como a casos de violencia sexual y de género.

En los primeros meses del Gobierno de Gustavo Petro se instaló en Caquetá una mesa de justicia de género pero tras un año, no han visto avances: “Se necesita más presencia del Estado en la región”.